• 0

por movimiento300

Quisiera decirles que me alegra haber nacido en un época donde mi género está de moda, donde somos inmunes a ser despedidas, a ser cuestionadas, a ser insultadas y en donde ser mujer parece ser el escudo para todo, sobre todo para ser mediocres. Pero no puedo, a mí me averguenza mi género. Me averguenzan todas esas mujeres hipócritas que en nombre del género atacan a todo mundo, esas que con la bandera de mujer apelan a la lástima y a la victimización. 

Que triste que en una sociedad tan desarrollada, una sociedad donde la comunicación es instatánea, el mensaje de las mujeres, emocional, burdo y mediocre, sea válido. ¿Acaso nadie se da cuenta de la enorme manipulación que hay detrás de eso? ¿Nadie ve que cuando una mujer asegura que lo que un hombre le dice es una ofensa es porque no tiene cómo defenderse?

Me averguenza tener que explicar que yo no soy como todas esas mujeres a las que no se les puede decir nada porque creen que es ofensivo. Que no soy de esas que cree que necesitamos cuotas para obtener un puesto de trabajo. No soy de las que piensan que nos merecemos algo solo por ser mujeres. Todo esto es tan absurdo que me apena tener que decirlo, porque no puedo creer que existan mujeres que ocupen algo tan insignificante como su género para sobresalir y peor aún para generar lástima. 

Algunas diputadas tienen la hipocresia de defender a las mujeres con leyes. No entienden el daño que eso nos hace. Bajo la banalidad de sus análisis ser mujeres merece leyes, y no.

Las cuotas no dignifican, menosprecian. Cada vez que crean leyes en nombre de las mujeres, la protección nos vuelve “tan inmunes” que nos descartan. Es más difícil encontrar trabajo por competencia, ser respetadas por logros, ser valoradas por nuestras acciones porque parece que todo esto debe pasar solo por ser mujeres y no es así.  

A una persona no se le denigra con contradecirla, no se le ofende con reclamarle, no se humilla por no incluirla. Una mujer, así como un hombre, debe ganarse los espacios. Estamos contribuyendo a una sociedad de mediocridad en donde luchamos por ver quién tiene más poder sin atributos, donde las diputadas están por una cuota y no porque lo amerite su capacidad, en donde nos aplauden porque está de moda, y en donde no nos debaten porque es peligroso.

Una mujer es más que una mujer. Es un individuo con carácteristicas diferentes, con sus propias habilidades que nos pueden o no hacer mejor que un hombre. Somos capaces de competir y ganar no por lástima sino porque podemos. Las mujeres no necesitamos que nos protejan sino que nos dejen ser.

Pero quiero darles una buena noticia y es que estoy segura que las mujeres que pensamos así somos mayoría, pero que lejos de estar creando mensajes de victimización estamos construyendo un mundo en el que creemos, porque aunque quisieramos decirlo, los micrófonos han sido cedidos a las mediocres a las mujeres que no nos representa. Porque hoy dar lástima es más atractivo que ser exitoso. Por lo pronto, el resto de mujeres a las que no les importa su género, seguimos trabajando, sacando a nuestras familias adelante, creando emprendimiento, creando equipos con hombres y superándonos porque desde que tenemos los mismos derechos que los hombres supimos que la cuestión no era quién nos lo iba a permitir sino quién nos podrá detener. 

****Escrito por Sandra Cárcamo, miembro del equipo de #Bloggers300

movimiento300
Acerca de movimiento300

No hay comentarios

Deja un comentario

ME DISCULPARÍA POR SER MUJER, PERO SERÍA MEDIOCRE