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por movimiento300

Hace un poco más de cinco años emprendimos una aventura con la intención de incidir en la política. Empezamos por donde parecía era lo adecuado y tratamos de cambiar la oferta que los partidos políticos proponen a los ciudadanos. La lección más grande de ese esfuerzo fue darnos cuenta que el sistema está diseñado para no dejarse ayudar.

No nos rendimos y seguimos de manera necia tratando de influir en transformar a la clase política con los mismos resultados una y otra vez. Ahora nuestra mayor fortaleza es habernos equivocado tantas veces porque de esa manera entendimos que teníamos un enfoque equivocado.

Estamos convencidos que no es a la oferta política a la que debemos cambiar, es a la demanda ciudadana. Casi tres años después de trabajar desde la sociedad civil entendimos que no importa lo que digan los partidos políticos y sus funcionarios mientras no tengamos ciudadanos empoderados exigiendo el poder que les pertenece. ¡Los políticos no estarán interesados en cambiar!

Vale aclarar que creemos firmemente en la democracia representativa y estamos convencidos que los partidos son, hasta hoy, la forma de representación ciudadana. El problema es que los partidos actuales no nos representan, hasta hoy solo representan algunos intereses particulares de los que tienen el control del mismo.

La solución, entonces, la tenemos los ciudadanos, convirtiéndonos en vigilantes permanentes del actuar de los políticos, transformándonos en auditores rigurosos de las intenciones, acciones y resultados de los que deben representar nuestros intereses. Ellos deben entender que si nosotros tenemos el poder de ponerlos en esos cargos, también tenemos el poder de quitarlos.

Nosotros queremos una sociedad civil fuerte, una sociedad civil llena de organizaciones que defiendan ideas, que trabajen con objetivos claros que beneficien y pongan el centro de todo al individuo, queremos que el Estado deje de vernos como un colectivo y empiece a defender la minoría más importante: el individuo.

Por eso como Movimiento 300 hace cuatro años empezamos a construir una plataforma ciudadana para ciudadanos, y así nació Ponele Coco, tomando el humor como una herramienta de reflexión que hace pensar sin imponer criterios, solo dando elementos de juicio a los individuos. El mismo proyecto poco después terminó en un proyecto radial todas las semanas, siendo un micrófono abierto para la expresión ciudadana.

Tres años cumplió nuestro observatorio legislativo, una idea que tiene por objetivo ser un vigilante permanente en el pleno, el cual se terminó convirtiendo en un periódico digital con una cobertura legislativa permanente. Curul 85 es tu puesto en la Asamblea Legislativa y hemos demostrado con acciones cómo se puede ser imparcial cuando el objetivo es uno: el ciudadano.

Desde Movimiento 300 seguiremos en la batalla de las ideas, trabajando por construir una República que respete las instituciones, que priorice la igualdad ante la Ley, que vea el libre mercado como la forma más eficaz de combatir la pobreza, un país donde se respete la vida, la propiedad privada y la libertad. Eso es lo que buscamos. Porque no nos interesa quién gobierna en un Estado pequeño y eficiente, nos interesa qué hacen los que gobiernan. Eso queremos, por eso trabajamos.

Somos 300

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1 Comment

  • julio angel valladares
    1:44 PM - 19 Septiembre, 2017

    es interesante q se le demás auge a pone le coco debemos ser vigilante de lo q hacen los q manejan el gobierno

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LA LIBERTAD NECESITA VIGILANTES