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por movimiento300

La semana pasada con la visita de los autores de “El Libro Negro de la Nueva Izquierda”, en El Salvador fuimos testigos de dos cosas, la primera es cómo en nombre de ciertas minorías el nuevo marxismo trata de imponer su agenda totalitaria, y segundo, la falta de debate sobre las ideas, ganaron las emociones, los prejuicios y la controversia.

Muchos nos señalaron de conservadores, de ultra derecha, de ignorantes y de promover el odio, cuando en esencia, ninguno de esos señalamientos se puede comprobar, nuestra respuesta siempre fue debate, más debate y de nuevo debate, nadie tomó el valor de asumir ese reto, porque en efecto esta batalla se refiere a la nueva lucha de poder de los enemigos de la Libertad que ahora se denominan progresistas.

Laje y Márquez en su libro hacen una dura crítica al uso perverso de los políticos y del Estado, de las minorías, en nombre de una falsa e inexistente “igualdad”, que lo único que buscan es generar más Estado, crecer el aparato estatal para engordar los bolsillos de burócratas. Organizaciones y políticos en nombre de liberar a las minorías oprimen a las mayorías. “No hay defensa de las minorías sin Estado” es como parafraseamos la tesis de libro que asegura “No hay ideología de género, sin Estado”.

Ni los autores ni nosotros atacamos los comportamientos de los individuos, tampoco promovimos odio o descalificaciones, por el contrario, recibimos ataques desmedidos, censura en universidades e insultos en las redes sociales, de falsos defensores de la Libertad que en realidad solo son oportunistas políticos en busca de poder y de dinero, nuestro dinero, los impuestos.

Esos ataques afortunadamente no tuvieron éxito, ya que la verdad no puede ser censurada, el sentido común no puede ser opacado y frente a la razón no hay emoción que nuble el pensamiento racional de los salvadoreños, no era nuestra intención generar polémica, ni criticar el estilo de vida que cada individuo haya decido vivir, nuestra lucha es generar pensamiento crítico sobre tres cosas:

  1. Es necesario defender y mantener la igualdad frente a la ley y no mediante ella, buscar privilegios basados en gustos particulares de los individuos e imponer pensamientos a través de leyes, solo tiene como resultado inevitable la creación de ciudadanos de dos clases, eso no lo vamos a permitir.
  2. Frente a la realidad crítica que vive el país es una locura pensar en crecer al Estado, hemos visto como el Gobierno no puede mantener la estructura actual y las ideas que promueven estos “ingenieros sociales” para entregar privilegios es más Estado y darle más poder, el Estado no puede arreglar lo que el Estado arruinó.
  3. Las minorías son los nuevos pobres de la lucha marxista, frente al fracaso por más de 100 años de ideas fallidas, ahora han mutado, y si nos califican de seguir en una batalla estéril, entonces han caído ya en la trampa de la nueva lucha de clases que ahora es cultural, la tiranía de las minorías.

Creemos en que todos los ciudadanos somos iguales ante la ley, y por solo esa razón debemos estar en un campo nivelado, donde la República y las instituciones defiendan efectivamente la Vida, la Libertad y la Propiedad.

Seguiremos esta batalla, aunque nos ataquen, nos señalen y nos difamen, porque no trabajamos para el pequeño grupo, que hace mucho ruido, y que quiere imponer su forma de pensar, trabajamos para los individuos que guardan silencio, pero que piensan como nosotros y que como nosotros quieren un mejor futuro, porque aunque los menos griten más fuerte, a los más nos acompaña la razón.

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LA IGUALDAD ANTE LA LEY NO ES UN MENSAJE DE ODIO